Cervantes, Unamuno y Guadalupe


Cualquier edad y circunstancias son buenas para leer a Cervantes, lo mismo que cualquier día resulta perfecto para ir a Guadalupe. Cervantes y Guadalupe son en la memoria dos líneas paralelas por donde se mueven a la par recuerdos inolvidables, como palabras grabadas en las piedras. No puedo leer a Cervantes sin pensar en Guadalupe. Como tampoco soy capaz de estar en Guadalupe y no recordar allí al autor del Quijote. Varias placas recuerdan que allí estuvo don Miguel de Cervantes. Lo hacen con palabras que mueven a la ternura: “al venir a rendirse a los pies de la Virgen y ofrecerla sus cadenas, inmortalizó esta histórica villa de Guadalupe”.


Tan alto tratamiento debe entenderse desde un acto de humildad. Porque la presencia de Cervantes en Guadalupe añade un poco más de inmortalidad a la que ya se respira en el lugar. Así lo muestran las palabras de otro don Miguel, en este caso, de Unamuno: “El pueblo de Guadalupe es uno de esos típicos pueblos serranos llenos de encanto y de frescura. Sus soportales, su fuente, sus calles con entrantes y salientes y voladizos balcones de madera, sus casas señoriales, su sello, en fin, de reposadero”.



Es comprensible que se recuerde de ese modo a quien escribió en Los trabajos de Persiles y Segismunda, el último de sus libros: “Apenas hubieron puesto los pies los devotos peregrinos en una de las dos entradas que guían al valle que forman y cierran las altísimas sierras de Guadalupe, cuando, con cada paso que daban, nacían en sus corazones nuevas ocasiones de admirarse; pero allí llegó la admiración a su punto, cuando vieron el grande y suntuoso monasterio, cuyas murallas encierran la santísima imagen de la emperadora de los cielos; la santísima imagen, otra vez, que es libertad de los cautivos, lima de sus hierros y alivio de sus pasiones; la santísima imagen que es salud de las enfermedades, consuelo de los afligidos, madre de los huérfanos y reparo de las desgracias”.

Es una alegría enorme encontrar un pueblo que al cabo de 400 años sigue recordando a Cervantes como lo hace Guadalupe y que además lo muestra al mundo como puede verse en esta dirección: http://culturaguadalupe.blogspot.com.es/2015/03/cervantes-y-guadalupe.html