El viaje de los ojos.

Salta
la mirada
al suelo
a un lado y otro de las calles
a las puertas y ventanas
a los mundos que habitan las viviendas
luego salen los ojos
por la boca de la calle:
son golondrinas sobre la mies que ondea y crepita
mariposas que lo tocan todo,
que lo huelen todo,
que lo conocen todo en un vuelo
Son viajeros
arrieros o rebaños
estrellas fugaces
que se llevan la memoria por la tarde
y la devuelven fresca por la mañana…
y son tus manos
que tocan mi frente
y te miro.